Trapitos al Sol

Si tenés una cita, no comas esto (te lo digo por experiencia)

Ciertos platos han jugado en mi contra durante una cita romántica. Te cuento cuáles.


Panza llena, corazón contento, ¿y libido por el suelo? Para muchos una rica comida es la antesala perfecta para una noche de pasión, para otros (como yo), puede ser la enemiga del sexo. Bueno, no todo tipo de alimentos y bebidas, pero sí hubo algunos que atentaron contra mi libido.

¿Cuáles? Te cuento…

La ensalada Caesar

Un caballero que me gustaba mucho, me invitó a comer a un restaurant. Observando la carta, me pareció que pedir una ensalada sería lo suficientemente liviano como para poder continuar la cita con energía. (Seamos sinceras, ¿quién puede tener ganas de darle rienda suelta a la pasión tras un abundante banquete?).

Opté por seguir la recomendación del caballero en cuestión y elegí una ensalada Caesar. Y si bien comprobé que Mr. G tenía muy buen gusto porque la ensalada estaba riquísima, también descubrí que el aderezo Caesar (con abundante ajo) no compatibiliza con mi sistema digestivo: me cayó súper pesado y lo repetí toda la velada.

Por suerte, había llevado mi cepillo de dientes, por lo que pude mejorar mi aliento, pero me sentía tan (pero tan) mal e incómoda que tras la cena, aduje un terrible dolor de cabeza y le pedí que me dejara en casa. FAIL!

Ravioles de verdura

Mi galán de turno me había invitado a su casa para sorprenderme con su especialidad: una rica pasta rellena.

La cita venía perfecta, escuchábamos música mientras bebíamos vino y nos deleitábamos con una burrata exquisita. Llegó el momento del plato principal y sirvió los ravioles.

Me los comí feliz de la vida, porque estaban buenísimos. Sin embargo, cuando fui al baño, descubrí que reposaba sobre mi colmillo un pedacito de verdura. Sí, tenía una especie de mancha verde sobre mi diente y el caballero no me había dicho nada durante toda la velada.

Me invadió la vergüenza, no quería salir del baño. Hasta que junté valor y le dije: “Si esta cita continúa después de que hablé toda la noche con un verde en mi diente, es porque estás muy mal de la vista o porque realmente te gusto”. Él se rió y me dijo: ”La opción 2”.

Y lo que siguió después pueden imaginarlo. En este caso, la comida no boicoteó mi cita, pero sí debo admitir que lo pasé mal durante un largo rato.

Alcohol (en exceso)

No es ninguna novedad que tomar demasiado alcohol atenta contra cualquier noche de pasión. Pero, no conforme con saberlo de memoria, lo corroboré varias veces.

Así es: si bien unas copitas pueden ayudarte a estar más desinhibida, beber de más te hace perder el control de tus acciones y eso no es bueno. Me ha pasado de no recordar situaciones por tener varias copas encima, y no lo recomiendo, ¡en absoluto!

¿Qué comidas jugaron en tu contra durante una cita?

 

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